
¿Por qué construimos nuestros calentadores para exteriores como si fueran sets de Lego?
Seamos honestos: el exterior es un lugar hostil para los componentes electrónicos. Con el aire húmedo, la sal del mar y las grandes fluctuaciones de temperatura, los elementos calefaccionales terminan dañándose con el tiempo. Es solo cuestión de tiempo.
Pero aquí está el problema: cuando uno de los tubos se daña después de unos años, uno queda atascado. O bien se tira todo el conjunto costoso a la basura, o bien hay que pasar horas intentando arreglar ese pequeño componente.
Es un verdadero dolor de cabeza.
El método “plug-and-play”
Decidimos hacer las cosas de manera diferente. En lugar de soldar directamente los elementos calefaccionales a los cables de alimentación, los colocamos en un módulo extraíble. Piénselo como un elemento reemplazable fácilmente. Si un tubo se daña, no hace falta usar un soldador; basta con sacar el módulo antiguo e insertar uno nuevo.
Así de simple.
Ya no hay necesidad de lidiar con sellos y conexiones complejas. Solo hay que reemplazar el componente dañado, encender el interruptor y listo.
Los sacrificios que se deben aceptar
Nada es perfecto. Al usar conectores en lugar de un solo cable, técnicamente se añaden más puntos donde algo podría ir mal si no están bien instalados. Lo sabíamos, por eso utilizamos conectores resistentes y sellos impermeables para evitar que entre humedad.
Al final del día, el tubo infrarrojo es un componente consumible que se desgastará con el tiempo. Al separar el “cerebro” del calentador del resto del equipo, solo hay que reemplazar el componente que realmente se ha dañado, y no toda la carcasa impermeable que aún funciona perfectamente.
¿Qué significa esto para usted?
Si usted administra alguna instalación, esto representa una gran ventaja, tanto para su tranquilidad como para su presupuesto. No tendrá que llamar a un electricista cada vez que se daña un componente. Un técnico puede simplemente reemplazar el módulo en pocos minutos y seguir con su trabajo. Menos tiempos de inactividad, menores costos laborales… Y sus espacios exteriores permanecerán cálidos, sin las molestias típicas del mantenimiento.