
Cuando llega el invierno, uno lo nota de inmediato: las puntas de los dedos duelen y los dedos de los pies se entumecen. Un calentador convencional dispersa aire caliente por la habitación, pero el aire se calienta lentamente y también se enfría con la misma rapidez. El calor infrarrojo, en cambio, va directamente hacia la fuente de calor, es decir, hacia nuestro cuerpo, por lo que la comodidad se siente justo donde realmente importa.
Lo que realmente importa Hemos diseñado este calentador eléctrico programable utilizando un elemento de infrarrojos de fibra de carbono. Es una opción ideal cuando se desea un calor uniforme y constante, además de una larga vida útil del dispositivo. El calor se transmite de forma dirigida, como si uno estuviera bajo el sol, en lugar de recibir un flujo de aire forzado.
Si se combina con un termostato programable, se puede establecer una temperatura deseada y el dispositivo mantendrá esa temperatura sin problemas. Para mayor seguridad, cuenta con protección contra vuelcos y apagado automático si la temperatura interna aumenta demasiado. Su tamaño es compacto, y su conector estándar permite colocarlo donde sea necesario, ya sea en interiores o en exteriores protegidos.
Por qué este enfoque funciona bien Los pies y manos fríos suele ser causado por problemas en la circulación sanguínea. Cuando el flujo sanguíneo hacia las extremidades disminuye, el calor desaparece rápidamente. El calor infrarrojo penetra en los tejidos superficiales, ayudando a que los músculos se relajen y mejorando así la circulación sanguínea. El resultado es un calor gradual y reconfortante que comienza en las manos y los pies y se extiende por todo el cuerpo.
Dado que el calor es radiante, se siente en el momento en que llega. Y como el calentador es programable, se puede precalentar un espacio o mantener una temperatura constante sin sobrecalentarse. Si sufres de extremidades frías constantemente, esto significa que ya no tendrás que esperar a que llegue el calor; podrás contar con él en todo momento.
Detalles prácticos que hacen que funcione bien El calor infrarrojo funciona mejor cuando hay línea de visión directa. Las paredes y los muebles no bloquean este tipo de calor, a diferencia de lo que ocurre con los calentadores que dispersan aire caliente. Por eso, es importante dirigir el calentador directamente hacia el área donde se va a sentar. En habitaciones con corrientes de aire o en espacios al aire libre, quizás sea necesario usar un calentador adicional.
Y aquí está algo que confunde a algunas personas: el calor infrarrojo es eficiente para calentar a las personas y los objetos, pero no calienta el aire tan rápido como los sistemas de aire forzado. En espacios muy grandes y abiertos, se necesita más tiempo para que el lugar se caldee completamente.